Aunque Europa central no ha sufrido los calores tórridos
padecidos en nuestra Europa meridional, sin embargo, ha habido de todo
climatológicamente, incluyendo algún chaparrón ocasional.
Los días 25, 26 y 27 de Julio fueron días en los que todas
las sensaciones se acumularon y todos los sentidos hiperactivados, rozando la
autolisis.
Visitar Praga en tres días, sin anestesia, sin precalentamiento y sin ni
siquiera una fase de estiramiento muscular preparatoria, conduce inevitablemente
a una necesidad de analgésicos y protectores gástricos pautados.
Pero no puedo sino “recomendarlo” o incluso indicarlo “bajo
prescripción facultativa”.
El “turisteo” tiene algunos efectos secundarios, tal vez
muchos, pero ¿y que no los tiene”
Luis B. GUERRERO CABRERA
Agosto 2015
